Dice un viejo proverbio tuareg que aquellos que compartan un patinete en el desierto, compartirán una amistad de por vida. Curiosamente, en Castellón tenemos desierto y desde hace una semana, patinete. Todo ello gracias a simple hecho de aceptar que el precio de venta de todas las cosas del mundo se puede dividir, la felicidad de irradian algunas de ellas, no. Carlos, un placer el paseo de ayer, ahora a coger fondo para tirarnos desde Penyagolosa al mar.