LA TRASTIENDA DE UNA MARATON
En mi breve pero intensa trayectoria como corredor aficionado, había conocido diversas facetas de los eventos: como espectador, como participante... Pero nunca había estado en la parte organizativa. Dada la entidad de la maratón pensé que ya que no tenía intención de correrla, sería interesante participar como voluntario colaborador, y la verdad es que la experiencia ha sido muy satisfactoria. De repente te encuentras con un grupo numeroso de personas desconocidas, y al momento estas trabajando codo con codo con ellos como si los conocieras de media vida por lo menos. Estar en la organización tiene sus ratos de satisfacción, en los que te encuentras muy metido y muy cerca de los participantes; y otros ratos en los que la tarea resultaría pesada si no fuera porque el esfuerzo conjunto hace que sea mucho más llevadera y mucho más rápida de ejecutar. El guardarropía fue una de esas tareas que luego son muy bien valoradas y apreciadas por los corredores. Entre los momentos de gloria la ...