lunes, 9 de noviembre de 2009

MITJA MARATO DE CASTELLO

Que se puede contar de una media para una persona que no lo ha probado o no practica deporte. Bueno, pues ésta es de esas experiencias que se pueden contar, se puede transmitir, pero que no se pueden sentir como se siente si uno las vive desde dentro.
Desde que se inicia un proyecto como una voluntad decidida a levantarse del sofa y despegarse de la tele para hacer salud, que acaba entrándole el gusanillo de la competición a nivel de aficionado, y que acaba convirtiéndose en un reto personal.
El que no practica deporte no capta la tensión que hay en el arco de salida, con esa olor ya mezclada de linimento y sudor (y es que hay algunos que hacen media maratón y unos cuantos kms más mientras calientan! jjj). Los comentarios nerviosos del corredor que tiene mariposas en el estómago y que cuando dan el banderazo salen como un caballo desbocado. Esos pequeños empujones y leves codazos (afortunadamente la gente se comporta), pero piensas como caiga ahora me levanto más planchao que un "bob esponja".





No me canso de repetir eso de que "el que tiene un amigo tiene un tesoro". Ya os hablé de él cuando hice mi primera carrera de montaña, el que va mirando siempre hacia atras para no dejarte abandonado, el que como la voz de la conciencia desde dentro de la carrera te va dando ánimos y de vez en cuando, si ves que sufres o tienes malos pensamientos "te va quitando los dardos". El que, simplemente, con un toque en el codo sabe de qué lado tiene que ponerse para quitarte el aire cuando soplan fuertes rafagas. Ya lo sabes, mis logros son tuyos tambien.


Bueno, fuera ya de sentimentalismos, a pesar de las rachas de viento la primera vuelta fue fantástica: 45 minutos a los 10 kms. Desde el inicio pusimos un ritmo exigente, y lo mantuvimos la mayor parte de la carrera, salvo los tres últimos kilómetros donde la pierna derecha me dio una clase de anatomía en cada una de sus alarmas: pinchazo en gemelo interno, cuadriceps como una piedra de mármol, aductor como una barra de vidrio (esas metáforas son de mi amigo David)... Asi que cada vez que desde el km. 18 intentaba un cambio de ritmo, la pierna me marcaba un músculo. Bueno... piano piano se va lontano. Aflojamos un poco la marcha, pasito corto, el izquiero despues del derecho... y hasta la meta aguantando el tipo con dignidad.



Y si en cada puerto hay una mujer para el marinero, en cada carrera aparece una fémina que te saca los colores, o los ojos, o las dos cosas! Claro, miro luego la clasificación y resulta que era de la categoría "promesas" (1ª clasificada)... divina juventud. El caso es que pasamos con tan buena compañía el tramo más duro (toda la Av. Lledó). Al finalizar la carrera, mirando el pulsómetro, comprobé el ritmo cardíaco, pero al ver la máxima aluciné: 222 pulsaciones, yo??? imposible!!! Una de dos, o se me acopló el ritmo cardíaco del pulsometro de la leridana... o ... En fin, vamos a dejar este tema antes de herir alguna sensibilidad!




Y mientra Paz a lo suyo, a la técnica de Salva, pero con un poco de más ánimo... la técnica del xino-xano, que como los italianos también se va lontano. Bueno, Paz, aqui tienes más que espacio para hacernos llegar tus sensaciones... Y es que como tu bien decías (y con perdon de la Jurado) para tí todo venía y los disfrutabas como una ola.



Y al final la foto de la satisfacción y del homenaje, que una media no se corre todos los días, y menos con un día tan espléndido (salvo el viento) y tanta buena compañía. Salud compañeros... os esperamos en Tombatossals (20 diciembre/ 21 km. de montaña/ casi 800 meros de desnivel positivo).

1 comentario:

  1. Yoni, perdona que te critique, pero después de tantas charlas conmigo sobre carreras tacticas veo que por fin cazais los de la cervecilla al final, pero os tengo dicho que los leones corren detrás de las gacelas...¡¡no delante¡¡¡ juas juas ....
    seguro que las 222 pulsaciones no fueron un acople, sino la impresión del tanga de la leridana al pasaros .
    Muchas felicidades de nuevo y a seguir.

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