miércoles, 12 de mayo de 2010

Un laberinto de azahar


El otro día, de regreso de la playa de Burriana a casa, a última hora de la tarde, me perdí entre millones de flores de azahar que parecían abrirse por dejarme pasar entre silenciosos caminos cuadriculados, todos ellos rociados de un perfume imposible de explicar. Noté, cómo el sol posaba sus rayos sobre mi espalda, por tratar de frenar unos segundos su declive y poder contemplar un último instante el maravilloso espectáculo visual, sonoro y olfativo.
Lo tenemos a 5’ de casa.
Apto para tod@s los públicos.
Ahora es la época ideal.


P.D.
Se aconseja taparse los oídos ante los posibles cantos de sirenas posadas sobre las rocas del camino.

1 comentario:

  1. A ver si se acaban las obras por favor...que me estoy perdiendo muchas cosas...........

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