miércoles, 23 de junio de 2010

La tarde de Sant Joan.

Una de las cosas que agradecí cuando hace ya 20 años dejé Barcelona para venirme a vivir Castellón, fue no tener que padecer más colas, caravanas, retenciones, atascos, contaminación...
Por ese motivo, lo de bajar a la playa precisamente esta noche, junto con otros cuantos de miles de seres humanos para mojarse los piececitos en el mar y saltar una hoguera donde supuestamente se quema todo lo malo del año anterior, ... como que no.
Mis supuestos demonios, ya los he ido esparciendo por las ramas de los pinos durante todo el año en mis salidas en btt y patinete. Otros se han apeado voluntariamente al ver las montañitas que tenía delante por subir.
Hoy tocaba DEPORTE en mayúsculas, en estado puro. Tres horas de patalear cuando se podía, correr, caminar, fotografiar y bajar.

La ruta se alegra mucho junto a la acequia del Sanatorio de la Magdalena.

Subiendo hacia la Cantera, se avanza mucho más corriendo junto al patinete.


Hay trozos que el jinete debe llevar al caballo.

Un reposo merecido antes del anhelado y brutal descenso.

2 comentarios:

  1. Eso si que es libertad!!! .... y por cierto la ruta se las trae ;-) ...los btteros aun estarán con la boca abierta.

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