viernes, 2 de julio de 2010

Menorca

Las cosas que cuestan esfuerzo, se disfrutan mucho más.
Viajar a Menorca es una de las cosas que cuestan pero que merecen la pena.
Merece la pena esperar unos años de ir acumulando ilusión mes a mes hasta poder hacer realidad el sueño.
No es un destino barato, afortunadamente.
No ofrece packs de pulseritas de color de fin de semana, ida y vuelta a precio de dos por uno … y un niño de regalo.
Simplemente ofrece ...lo que cada uno quiere allí encontrar.
En mi caso, le pido muy poco y me lo da todo.


Un Hostal que no necesita de estrellas para fascinar al viajero.


Relajarte comtemplando limpios y distintos colores a los que no estoy acostumbrado.


Poder correr junto a acantilados por los que dibujar sendas arriesgadamente bellas.


Nadar y contemplar los fondos marinos repletos de peces, como dentro de una gran pecera.


Conquistar remotas y ocultas calas del norte solo accesibles al kayakero o al caminante incansable.
Es la segunda vez que visitamos la isla y nos volvemos con la intención de ir acumulando ilusión mes a mes para hacer posible una tercera.




3 comentarios:

  1. Pues si que parece que es buen sitio Menorca ;-)

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  2. y ahora tambien te ofrece su primera cerveza fabricada en menorca, tot un lujo para el paladar. Illa - no podia tener otro nombre-. Disfrutad de ella. :)

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