martes, 1 de noviembre de 2011

COMIDA INTERCAMBIO

Aprovechando que Paco y Maria José tienen en su casa, al igual que nosotros, una estudiante filandesa de intercambio, decidimos juntarnos el día que en el mundo mundial se honra a los muertos, para honrarnos un poco los vivos. Así que Paco, maestro paellero, por cierto con título a disposición del consumidor, cual certificación AENOR de calidad, nos ha agasajado con una impresionante paella (y digo impresionante, porque es la primera vez que me como tres platos, y eso que estoy lesionado).


El resultado espectacular y sin comentarios: una paella con ingredientes básicos clásicos (pollastre i conill, bajoca, garrofons, carxofa, arrós, oli i aigua... ah, salta a la vista un ingredient extern... amb llenya, així que amb un aroma fumat molt apetitós).
Mi papel en este caso el de siempre desde que empecé la universidad: soy el botijero oficial, aguador... vamos, el que alivia los calores del fogonero, evidentemente con una birritas bien frías! Si es que Vicente no puedo ocultar mi origen de barrio. Tan a gusto estaba, que me atrevía no a hablar idiomas, pero si a alardear en una conversación de cómo se "esporga" un olivo. Ay, que atrevida es la felicidad.

Bueno, y el motivo de reunirnos fue éste... las del intercambio. Si ya lo digo yo: que la que nos ha tocado es perfecta para una película de Pepito Piscinas de Esteso y Pajares, porque no me negaréis que la rubia tiene una pinta de sueca que lo flipas. Si es la viva imagen del tópico! La de la izquierda es María, compi de Sergi y anfitriona de Sini (la morena). Y el de la derecha lo conocéis la mayoría, así con esa cara de yo no quería salir en la foto, es el anfitrión de Emi (la rubia).


Y bueno, esta es la foto típica de la mesa, porque 5 de una casa de acogida, 5 de la otra, la madre, la suegra, los hermanos y los sobrinos, en fin... que luego vino la vecina... ya se sabe, que le llegó el olorcito. Al final una cuadrilla, y es que una de las primeras lecciones, aparte de que los institutos aquí están viejos, que la playa está divina en noviembre (sobre todo cuando en tu pueblo en Finlandia estan a 2 grados); una de las primeras lecciones es que para juntarse 21 personas y montarse una paella y media jarana, sólo hace falta un poco de sol, que la alegría ya la ponemos nosotros y por su puesto LA CERVEZA.

1 comentario:

  1. Buena pinta tiene la paella, y de las que a mí me gustan, de las tradicionales "de toda la vida".

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