sábado, 23 de febrero de 2013

I'm feeling lucky



Sin haber estudiado psicología, hace tiempo descubrí por mí mismo, que si a una mala experiencia que te puede provocar mal estar, enfado, preocupación, incluso mal aliento, le asocias una buena, automáticamente tu cerebro sin preguntar elige quedarse con la buena, olvidándose de las penurias y lamentos de la primera.



Aún siendo afortunado de tener trabajo, realizarlo con entusiasmo y cotidiano esfuerzo y poderlo compartir con unos compañer@s-amig@s cuyas relaciones trascienden más allá de un estricto horario laboral, hay veces, como ha ocurrido hoy, que me toca trabajar en sábado, por lo que en vez de lamentarme, maldecir mi infortunio y estirarme de los pelos (muchos sabéis que no es mi estilo), decido asociarle una acción placentera, como por ejemplo, convirtiendo el trayecto de mi casa al trabajo en un 10.000 metros., mucha gente pagaría por correr un 10 km. enteros  (y me incluyo entre ellos), a unas horas de la mañana en la que no han puesto todavía la salida ni la llegada, por unos caminos de silencio, regados con el agua de un río que sirve de alimento de centenares de huertos,...





... y le vuelvo a ganar la partida, al sol, a mi pereza, y a mi descontento.









1 comentario:

  1. ¡¡ Felicidades David !!
    Se sale de los "socavones" a fuerza de ánimo e ilusión...esa es la manera, y tambien recordando que :
    No hay mal que cien años dure...

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