martes, 24 de diciembre de 2013

2013


Una vez leí de un filósofo que la muerte no es más que la forma más larga y cruel de tus perezas, por lo cual decidí estando vivo, plantarle cara.



















Si algo me ha recordado dos mil trece que ya sabía, es que tras un esfuerzo el mejor relajante neuro-muscular es una cerveza bien fría, siempre tomada en compañía, lo cual garantiza aquella máxima por el barrio tantas veces repetida de que la felicitad nunca llega a ser plena si no es compartida.













Felices fiestas para todos aquellos que os pasáis por este rincón decorado con deporte, amistad... y alguna que otra cerveza.




1 comentario:

  1. La fotografía de la rambla a tope de agua me ha llegado al alma. El 2014 bajaré unos cuantos kilómetros en kayak por allí.
    Ah!!! Feliz año ;-)

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