domingo, 31 de enero de 2016

Apadrina una senda...


...un recodo del camino, el paraje de una fuente, la espesura de un bosque o un pedazo de maleza.

Piensa en una de ellas, tu favorita y cuando pases por ella, lávale la cara, desenreda sus cabellos, plánchale la falda, como si fuera tu niña.







Siempre encontrarás algo que por descuido, dejó caer una mochila, una escopeta, un...



No, a cambio no te darán ninguna camiseta, ni cerveza fría, ni siquiera las gracias.

Tendrás que conformate, cuando vuelvas a pasar por ella, con llevarte su mejor sonrisa.



1 comentario:

  1. Me encanta la idea. Lo vengo practicando desde hace años, en silencio, como las hemorroides, y la única satisfacción es, como bien dices, volver a pasar por ahí.
    Pero hay por San Fernando, en Cádiz, un camino, en el cual, pienso que se dedican a reírse de mi, pues cuanto más recojo, más vierten. ¿Batalla perdida?. El tiempo lo dirá.
    Un saludo.

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